Ópera urbana, una manera de cantar la vida

27.03.2013 00:22

 

"A diferencia de la ópera convencional, donde la partitura es el punto de partida de la obra, en la ópera urbana no se trata de cantar solamente, sino de vivir. El equipo artístico y de trabajo pasa por la experiencia, por la vivencia, para ir más allá de la representación. La partitura se vuelve testimonio de algo y no el medio para expresarlo. Es pasar de la interpretación a los rituales", explicó Eduardo Sánchez Medina, director general de Ópera Urbana y docente del Departamento de Teatro en la Facultad de Artes, quién obtuvo una mención sobresaliente por su trabajo de grado de la Maestría en Dramaturgia y Dirección"  Imagen de la memoria: testimonio lírico de significación histórica a partir de la dramaturgia y puesta en escena de la ópera urbana Memoria, destierro del olvido".

 

 

 

Ópera Urbana nació en Medellín. Es un laboratorio de creación artística de carácter investigativo desde múltiples disciplinas. La primera ópera urbana se llamó "¿A Dónde? ¿A Dónde? … ¡Ciudad!" (2005) y en ella intervinieron 60 personas. La segunda se llamó "¡Oh! Santo Domingo" e incluyó 120 personas.

Por ser una construcción colectiva, los guiones de estas obras se escriben muchas veces, recogiendo aportes del equipo investigativo, artístico y en este caso, de las víctimas.